El deleite de tu cuerpo
Actualizado: 22 ene 2022
Has bebido tanto de mi cuerpo que ya no queda ni una gota de locura. Solo quedan tus manos palpando mi pecho al compás de tu gemir, es que sueles llegar como fiera a devorar cada noche mis ganas y aun así quieres más.
Las penas fueron cambiadas por el morbo de tus ideas sumisas y el tiempo lo vendes en mercados caros para que solo yo pueda comprarlo con mi desnudes. Tan puta y dueña de mi lengua, tan dulce y amarga en mis sábanas, tan ruidosa y callada a la luz de esta oscura habitación. Si te vas a voltear que solo sea para pedirme que entre más y más en ti, pues recorrer el bosque de tu espalda seguido por tu cintura es una de mis conquistas, aunque muera en ello, de todos modos, muerto me seguirás deseando como el prisionero de tu piel.


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